Estado de cumplimiento y riesgo a la vista, sin depender de que alguien arme el reporte.
Una sola verdad. Cinco formas de usarla.
Dirección, cumplimiento, jurídico, operaciones y auditoría operan sobre los mismos expedientes y la misma evidencia — cada quien con lo que le corresponde.
Lo que cada área obtiene.
Sin reportes manuales ni reconstruir historiales: la información ya está ordenada.
Expedientes, riesgo, alertas, revisiones y excepciones desde un solo lugar, con evidencia.
Soporte documental ordenado y criterios homogéneos para sostener cada decisión.
Alta y seguimiento de expedientes y operaciones sin depender de correos ni Excel.
Bitácora e historial completos para revisiones internas, sin reconstruir nada.
El riesgo, sin pedir reportes.
Dirección ve el panorama; cumplimiento opera el detalle. Ambos sobre la misma información, actualizada y trazable.
- Cuántos expedientes en regla, por vencer y en alto riesgo.
- Qué se rechazó, qué falta y qué requiere aprobación.
- Por proveedor, periodo y responsable.
Las áreas dejan de pisarse entre correos.
Flujos de revisión y aprobación con responsable, sobre el mismo expediente — y todo queda en bitácora.
Da de alta y captura el expediente.
Evalúa riesgo y revisa documentos.
Resuelve excepciones con criterio.
Ve el riesgo y aprueba donde toca.
Revisa con la bitácora completa.
¿Quién usaría PLD Central en tu empresa?
En un diagnóstico breve definimos roles, permisos y vistas por área, según cómo opera tu equipo.
Agendar diagnóstico- Roles y permisos por área.
- Vistas y reportes para dirección.
- Flujos de revisión y aprobación.
- Arranque por etapas, sin compromiso.